La confrontación política entre Estados Unidos y China, debido al movimientos de los polos del poder mundial, apuntan hacia el inevitable fortalecimiento de México y América Latina mediante la inversión de más de 4,5 billones de dólares en la siguiente década por parte de Estados Unidos y a la expulsión paulatina del país asiático que desde 2005 ha ganado terreno con los gobiernos de los países.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha enviado estos días varios mensajes en ese sentido para conciliar los intereses y apoyos de la administración de su homólogo estadunidense, Joe Biden. Por un lado, se ha pronunciado por un bloque latinoamericano y, por el otro, para que México esté más cerca de Estados Unidos que de China.

Con la reciente publicación del Monitor de la infraestructura china en América Latina y el Caribe se aclara que las políticas internacionales en al menos los siguientes diez años deben considerarse fuera de la influencia china de la región del continente americano, debido al "creciente desencuentro con Estados Unidos, lo cual es el factor relevante" para la azona económica que encabeza EU.

La investigación auspiciada en la Universidad Nacional Autónoma de México y otras universidades del continente, señala que los proyectos de infraestructura de China en ALC han ido en constante aumento durante el período 2005-2020, incluso para el período más reciente, y a diferencia de la OFDI.

En 2020 China realizó 24 proyectos de infraestructura y el monto generado fue de 17,846 millones de dólares con 210,180 empleos, lo cual constituye una tasa de crecimiento de 39.4% y 96.4% con respecto a 2019. Para el período 2015-2020, de igual forma, los proyectos de infraestructura más se duplicaron su número, monto y empleos generados con respecto a 2010-2014. Por último, es importante no sólo señalar la creciente generación de empleo de los proyectos de infraestructura, sino que el creciente coeficiente de empleo por proyecto -de 8,758 empleos por proyecto en 2020- y la reducción del coeficiente del monto del proyecto de infraestructura por empleo; estas recientes tendencias pudieran indicar el inicio de una nueva fase de los proyectos de infraestructura chinos y de mayor intensidad en fuerza de trabajo

 

La presencia del dragón asiático en América Latina tensa las relaciones con Estados Unidos. | Foto de Rod Ramsell

  • América Latina y el Caribe: proyectos de infraestructura China (2005-2020)

Num. proy.
infra.
Mill.
de $US
Núm.
empl.
Monto
proy.
Monto
empl.
Empl.
proy.
Proy.
part.
Monto
part.
Empl.
part.
2005-2009 6 1,216 18.046 203 0.07 3,008 4.35 1.29 3.00
2010-2014 40 30,616 167,496 765 0.18 4,187 28.99 32.54 27.89
2015-2010 92 62,257 415,121 677 0.15 4,512 66.67 66.17 69.11
2015-2020 138 94,090 600,663 682 0.16 4,353 100.00 100.00 100.00
2016 13 10,780 65,019 829 0.17 5,001 9.42 11.46 10.82
2017 7 2,180 6,439 311 0.34 920 5.07 2.32 1.07
2018 11 9,121 12,890 829 0.71 1,172 7.97 9.69 2.15
2019 29 12,807 107,029 442 0.12 3,691 21.01 13.61 17.82
2020 24 17,846 210,180 744 0.08 8,758 17.39 18.97 34.99

FUENTE: Red América Latina China


Las inversiones chinas en América Latina en empresas privadas son muy pocas (288 millones de dólares y 664 empleos) en comparación a los montos generados en proyectos de infraestructura para los gobiernos, de 2015 a 2020, invirtiéndose 749 millones de dólares y creando 4 mil 978 empleos.

1.

Desde una perspectiva de largo plazo (2005-2020) no sólo han crecido los proyectos de infraestructura chinos, sino que también se percibe una importante diversificación por países en los diversos periodos: durante 2010-2014 Ecuador concentró 11 de los 40 proyectos de infraestructura, así como el 17.89% del monto y 38.07% de los empleos generados; para el periodo más reciente (2015-2020) países como Argentina, Bolivia, Brasil, Chile y México, además de Ecuador, han incrementado la realización de proyectos de infraestructura chinos.

2.

Este proceso de diversificación es particularmente evidente durante 2015-2020: Argentina y Brasil concentraron 23 y 11 de los 92 proyectos en la región, aunque con características muy diferentes: en el caso de Argentina los proyectos de infraestructura de China fueron altamente intensivos en capital -en promedio cada proyecto generó 3,017 empleos-, mientras que en Brasil cada proyecto creó 8,367 empleos en promedio. Para el mismo período, Bolivia y Jamaica, pero sobre todo Colombia, Chile y México incrementaron significativamente su participación; Colombia, Chile y México realizaron por primera vez proyectos de infraestructura con empresas chinas en 2015-2020. El caso de China Communications Construction Company (CCCC) en el proyecto del Tren Maya en México -con un monto de 772 millones de dólares y la generación de alrededor de 80,000 empleos- es emblemático para ALC y su creciente generación de empleo.

3.

Considerando las controversias entre Estados Unidos y China, en el caso de Venezuela es importante señalar que, a diferencia de las tendencias regionales de los proyectos de infraestructura chinos, para el caso de Venezuela los proyectos de infraestructura de China caen significativamente de 5 proyectos (2010-2014) a 3 en 2015-2020. Los valores del monto de los proyectos y el empleo generado también se desploman en el último período.